Seguridad vial: puntos críticos en las carreteras de Panamá
- Mario Andrés Muñoz

- hace 2 horas
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Las autoridades coinciden en la precaución que deben tener los conductores en todas las calles, pero especialmente en algunas de las vías más transitadas del país, que también se han convertido en las más peligrosas.

Informes de la Dirección Nacional de Operaciones del Tránsito (DNOT), la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) y el Ministerio de Obras Públicas (MOP) identifican a la carretera Boyd-Roosevelt, la Carretera Panamericana, la Vía Centenario, la Avenida Domingo Díaz y la Avenida Simón Bolívar como corredores con alta incidencia de accidentes, congestionamientos y situaciones de riesgo.
Aunque las estadísticas detalladas por carretera no siempre son públicas, la Policía Nacional confirmó que durante el primer semestre de 2025 se registraron aproximadamente 35 mil accidentes de tránsito en Panamá, siendo la Carretera Panamericana la ruta con mayor concentración de siniestros y más de 25 “puntos negros” identificados.
Sectores como 24 de Diciembre, Felipillo, Chame, Capira, Aguadulce, Santiago y Río Hato aparecen constantemente en los reportes de riesgo debido a colisiones frecuentes, exceso de velocidad y alta circulación vehicular. Además, durante ese mismo período se contabilizaron 164 víctimas fatales a nivel nacional, con el exceso de velocidad como una de las principales causas.
Ante este escenario, el MOP ha impulsado trabajos de rehabilitación y mantenimiento en distintos tramos de la Panamericana, incluyendo cierres nocturnos temporales en el área de Viguí–Santiago para instalar estructuras peatonales y reforzar la seguridad vial.
Las autoridades también implementaron señalización preventiva, reducción de velocidad en zonas de trabajo y operativos de control por parte de la ATTT y la Policía Nacional.
Otra de las vías señaladas por las autoridades es la carretera Boyd-Roosevelt, que conecta Panamá con Colón y que enfrenta problemas estructurales importantes.
El Ministerio de Obras Públicas reconoció recientemente daños y hundimientos en sectores como El Guarumal y Chilibrillo, donde se desarrollan trabajos de estabilización y reconstrucción con maquinaria pesada.
Datos históricos del INEC indican que esta carretera registró 799 accidentes y 25 víctimas fatales al año, mientras que expertos viales advierten que la mezcla de tránsito pesado, comunidades ubicadas muy cerca de la vía y cruces peatonales improvisados aumentan significativamente el riesgo de accidentes.
La Policía mantiene operativos constantes en los accesos hacia Colón debido a la frecuencia de colisiones y congestionamientos tras incidentes de tránsito.
En la ciudad de Panamá, la Vía Centenario también se mantiene bajo vigilancia especial por parte de las autoridades.
Tras los problemas de movilidad generados por afectaciones en el Puente de las Américas durante 2026, la ATTT estableció nuevas restricciones para el transporte de carga pesada, prohibiendo su circulación en horas pico entre las 5:00 y 7:00 de la mañana y entre las 5:00 y 7:00 de la noche.
La medida busca reducir la congestión y mejorar la seguridad en uno de los corredores urbanos más utilizados del país.
Además de los retenes de control y operativos de velocidad, se han instalado cámaras de videovigilancia, nuevos letreros digitales y reductores en zonas escolares, aunque persisten denuncias ciudadanas sobre huecos, deterioro del pavimento y falta de pasos peatonales seguros.

La Avenida Domingo Díaz continúa figurando entre las rutas más conflictivas de la capital debido al enorme flujo vehicular hacia Panamá Este, Tocumen y la Línea 2 del Metro.
Las autoridades reconocen que la combinación de congestionamiento, imprudencia al volante y falta de infraestructura peatonal adecuada convierte esta vía en un punto crítico.
Por su parte, la Avenida Simón Bolívar, conocida también como la Transístmica urbana u “Ocho Carriles” en algunos sectores, es considerada por la DNOT como una zona de alto riesgo debido a la mezcla de buses, vehículos particulares, comercio informal y tránsito pesado.
Las autoridades clasifican varios tramos de esta avenida como “puntos críticos”, donde ocurren numerosos accidentes y atropellos cada año. Para intentar reducir la siniestralidad se han implementado operativos contra buses que invaden carriles, controles de seguridad vial, restricciones de giros en intersecciones críticas y rehabilitación de algunos tramos deteriorados. Sin embargo, persisten problemas de iluminación y desorden en paradas improvisadas, especialmente en áreas de San Miguelito.
Lons informes insisten en que el exceso de velocidad, la distracción al volante, el uso del celular y el crecimiento acelerado del parque vehicular siguen siendo factores determinantes en la crisis de seguridad vial que enfrenta el país.
Aunque la ATTT, la Policía Nacional y el MOP han incrementado los operativos y trabajos de rehabilitación, especialistas advierten que Panamá aún enfrenta importantes desafíos en educación vial, fiscalización e infraestructura para reducir el número de accidentes y víctimas en las carreteras.



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