Volkswagen se aprieta el cinturón; Plan de ahorro masivo con recortes del 20%
- Benjamín Chellew
- hace 2 horas
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El gigante de Wolfsburgo se encuentra en una encrucijada histórica. Volkswagen ha trazado una hoja de ruta agresiva: reducir sus costos operativos en un 20% para finales de 2028. Esta medida, presentada por el CEO Oliver Blume y el CFO Arno Antlitz, busca blindar las finanzas del grupo ante los desafíos que suponen el mercado chino y las nuevas políticas arancelarias en Estados Unidos.

Según un reporte de la revista alemana Manager Magazin, durante una reunión a puerta cerrada en Berlín, la cúpula de Volkswagen definió este plan de ahorro como "masivo". La urgencia nace de una combinación de factores externos, entre ellos una guerra de precios estancada en China y la presión de los aranceles impuestos por el gobierno de Estados Unidos. A esto se suma el alto costo de mantener una estrategia dual, desarrollando simultáneamente motores de combustión interna y plataformas eléctricas de nueva generación.
Aunque el grupo ya ha logrado ahorros de miles de millones de euros en los últimos tres años, la nueva meta del 20% es considerablemente más ambiciosa. El objetivo es estabilizar los márgenes de ganancia en niveles sostenibles, algo que rivales como Mercedes-Benz también están persiguiendo bajo una filosofía de "disciplina de costos implacable".
El factor humano y el fantasma del cierre de plantas
Uno de los puntos más sensibles de esta reestructuración es el impacto en la fuerza laboral y la infraestructura productiva. Se estima que Volkswagen eliminará 35,000 puestos de trabajo en Alemania para el año 2030. Sin embargo, la tensión interna ha escalado ante la posibilidad de cierre de plantas, una opción que anteriormente parecía tabú para la marca.
Daniela Cavallo, jefa del consejo de trabajadores, ha señalado que existe un acuerdo firmado a finales de 2024 que excluye despidos forzosos y cierres de fábricas por razones operativas. No obstante, informes de Manager Magazin sugieren que la baja utilización de capacidad en plantas clave como Wolfsburg, Emden y Zwickau mantiene estas opciones sobre la mesa si los objetivos de eficiencia no se cumplen.
El costo de desarrollo tecnológico sigue siendo el talón de Aquiles financiero. Volkswagen continúa invirtiendo fuertemente en su división de software y en la transición hacia vehículos de bajas emisiones. En este contexto, la marca busca ahorrar 1,000 millones de euros (aprox. 1,180 millones de USD) solo mediante la reducción de posiciones administrativas y la consolidación de plataformas de producción.
A nivel global, la presión de las marcas chinas, que operan con estructuras de costos mucho más flexibles, obliga a VW a replantearse su cadena de suministro. Recientemente, el grupo logró un respiro arancelario para el Cupra Tavascan fabricado en China, pero el panorama general sigue siendo de resistencia.
El próximo 10 de marzo de 2026, durante la conferencia anual de resultados, Oliver Blume proporcionará los detalles finales de este ajuste. Lo que es seguro es que Volkswagen no puede permitirse seguir operando con la estructura de la década pasada. El éxito de este plan determinará si el grupo puede mantener su liderazgo frente a Toyota y la creciente ola de fabricantes asiáticos.



