Tyler Reddick triunfa en la Daytona 500: Una victoria histórica para Michael Jordan y 23XI Racing
- Benjamín Chellew
- hace 19 horas
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En una carrera que será recordada por su dramatismo, caos y emociones desbordadas, Tyler Reddick conquistó la Daytona 500 con un espectacular pase en la última vuelta que desató una celebración histórica tanto en la pista como en la suite de uno de los propietarios más emblemáticos de la categoría: Michael Jordan.

La victoria del piloto de 30 años de Corning, California, al volante del Toyota No. 45 de 23XI Racing no solo representó su noveno triunfo en la Copa NASCAR, sino que marcó un momento trascendental tanto a nivel personal como deportivo después de un 2025 marcado por la adversidad.
Un final digno de Daytona
La edición 68 del 'Gran Evento Americano' vivió un desenlace de infarto ante los aproximadamente 150,000 espectadores que abarrotaron el Daytona International Speedway. Reddick lideró apenas una vuelta durante toda la carrera, pero fue precisamente la que importaba, la vuelta la final.
Con cuatro giros por delante tras una bandera de precaución causada por el choque entre los compañeros de equipo en Joe Gibbs Racing, Denny Hamlin y Christopher Bell, la carrera se definió en un momento de pura adrenalina. Chase Elliott tomó la delantera al inicio de la última vuelta cuando Carson Hocevar fue sacado de la pista, pero Reddick ejecutó una maniobra arriesgada con el empuje de su compañero de equipo Riley Herbst.

El contacto con Elliott provocó que el piloto del No. 9 perdiera el control y se estrellara, permitiendo a Reddick cruzar la línea de meta mientras detrás se desataba el caos típico de Daytona.
"Increíble cómo se desarrolló todo. Pura locura de Daytona", declaró un emocionado Reddick tras la bandera de cuadros. "Ya perdí mi voz de tanto gritar. Nunca pensé que sería campeón del Daytona 500."
La victoria adquiere una dimensión aún más profunda cuando se conoce el contexto personal que rodeó a Reddick durante el último año. En 2025, el piloto no logró visitar el Victory Lane en ninguna ocasión, rompiendo una racha de consistencia que lo había llevado a la Ronda de 4 del campeonato en 2024 con tres victorias y 21 Top 10.

Sin embargo, la verdadera batalla se libraba fuera de las pistas. En octubre de 2025, los médicos descubrieron un tumor en el pecho de su hijo menor, Rookie George, de apenas 8 meses. La masa estaba afectando gravemente su corazón, provocándole insuficiencia cardíaca. Fue la persistencia de su esposa Alexa quien, confiando en su instinto materno, insistió en buscar respuestas cuando los pediatras inicialmente atribuían los síntomas a cólicos o alergias.
"A medida que crecía, empezó a ir en la dirección equivocada", recordó Reddick en una aparición en Good Morning America. "Mi esposa confió en su instinto de madre y con el tiempo dijo: 'La dirección que está tomando no es buena'. Estoy realmente orgulloso de mi esposa. Ella fue la pieza central que mantuvo a todos unidos durante todo el proceso.'" Tras la cirugía exitosa para remover el tumor y uno de sus riñones, Rookie comenzó a mostrar mejoría. Días antes del Daytona 500, dio sus primeros pasos gateando, un hito que parecía improbable meses atrás. El niño estuvo presente en el Victory Lane junto a su hermano mayor Beau de 5 años y su madre Alexa, completando un momento familiar inolvidable.

Michael Jordan: De la NBA al Victory Lane
Si hay algo que rivalizó con la emoción de Reddick en Victory Lane, fue la euforia desatada de Michael Jordan. El seis veces campeón de la NBA y copropietario de 23XI Racing junto a Denny Hamlin vivió la victoria desde una suite con vista al superspeedway, y su celebración fue digna de sus días en la cancha.
Jordan bajó al Victory Lane y abrazó efusivamente a Reddick antes de levantar juntos el trofeo Harley J. Earl. "Se siente como haber ganado un campeonato, pero hasta que no tenga mi anillo, ni siquiera lo sabré", declaró Jordan, quien cumple 63 años el 17 de febrero y dejó claro en Victory Lane que usa talla 13 en anillos.
"No puedo creerlo. Fue tan gratificante", expresó el legendario basquetbolista. "Nunca sabes cómo van a terminar estas carreras. Solo intentas sobrevivir. Aguantamos todo el día. Gran estrategia del equipo, y nos dimos una oportunidad al final. Mira, estoy extasiado."

Para Hamlin, copropietario y piloto activo de 45 años (el más veterano a tiempo completo en la serie), la victoria tiene un sabor diferente pero igualmente dulce. Aunque finalizó en el puesto 31 tras estar involucrado en el incidente con su compañero Bell, su satisfacción como propietario fue evidente.
"Su techo era tan alto", recordó Hamlin sobre cuando reclutaron a Reddick desde Richard Childress Racing. "Ganar una carrera como esta tan temprano en la temporada va a aliviar mucha de la presión que Tyler se pone a sí mismo, y con suerte podrá correr esta temporada suelto como siempre lo ha hecho."
El drama no se limitó a las últimas vueltas. Con 77 giros por delante, la carrera fue testigo de uno de los accidentes más grandes en la historia reciente del Daytona 500. Un total de 17 automóviles, casi la mitad del campo de 40 participantes, se vieron involucrados en un choque masivo que eliminó instantáneamente las aspiraciones de varios favoritos.
El incidente comenzó cuando Justin Allgaier, piloto de Dale Earnhardt Jr., fue empujado contra el muro por Denny Hamlin. El líder de la carrera en ese momento terminó provocando el choque, arrastrando a múltiples competidores incluyendo a Alex Bowman y Kyle Larson. Los fanáticos en redes sociales no tardaron en reaccionar, con opiniones divididas sobre la responsabilidad del incidente.
A pesar de este dramático incidente, la carrera registró solo cinco banderas de precaución en total, empatando el récord de menos amarillas desde 2005. Sin embargo, al final de la carrera, 37 de los 41 autos que largaron habían sufrido al menos algún daño, con solo Josh Berry en el No. 21 Ford de Wood Brothers escapando ileso tanto de los Duels del jueves como del evento principal del domingo.
Ricky Stenhouse Jr. y Joey Logano completaron el podio en segundo y tercer lugar respectivamente, permitiendo que Toyota, Chevrolet y Ford colocaran cada una un piloto entre los tres primeros.
Para Chase Elliott, quien lideró brevemente en la última vuelta antes del fatídico contacto con Reddick, el resultado fue devastador. El piloto del No. 9 se sentó desconsolado y en estado de shock sobre el muro exterior de la pista tras salir de su auto.
Bubba Wallace, compañero de equipo de Reddick, lideró la mayor cantidad de vueltas con 40, pero terminó décimo. A pesar de su decepción, fue a Victory Lane con lágrimas en los ojos. Jordan lo abrazó desde atrás y le habló palabras de aliento al oído.
"No quiero que mis emociones le resten valor al día monumental que acaban de lograr. Feliz cumpleaños, MJ. Ese es un regalo de cumpleaños masivo", dijo Wallace. "Pensé que esta era nuestra semana, el mejor 500 que he tenido, y quedarse corto, apesta. Lideré muchas vueltas, creo que el líder de vueltas. Fue un buen día para nosotros, pero maldición. Intentaremos de nuevo el próximo año."
Mirando hacia adelante
Con esta victoria, Reddick se convierte en el 44to piloto diferente en ganar el Daytona 500 en sus 68 años de historia, poniendo fin a la racha de dos años consecutivos de William Byron. El triunfo también lo coloca entre los 15 pilotos que han ganado la carrera con un pase en la última vuelta, y es el cuarto en lograr la hazaña liderando únicamente la vuelta final.
"Tener a alguien como Michael Jordan creer en mí lo suficiente como para querer que conduzca aquí, alguien como Denny Hamlin creer en mí lo suficiente como para querer que conduzca aquí, y luego cumplir en estos momentos cruciales... es el tipo de cosas que simplemente amas poder hacer", expresó un emocionado Reddick.
Ahora, Reddick lidera la clasificación de puntos con una ventaja de 12 unidades sobre Joey Logano mientras NASCAR se prepara para reintroducir el formato Chase, que permite a los 16 mejores pilotos competir por el título en las últimas 10 carreras de la temporada.
La próxima parada de la NASCAR Cup Series será el 22 de febrero en EchoPark Speedway en Atlanta, donde Reddick buscará mantener el momentum de una victoria que, más allá de los récords y el prestigio, representa la superación de uno de los años más difíciles de su vida.
Como dijo el propio Reddick "Es el tipo de cosas con las que sueñas de niño. Ahora, definitivamente no miré hacia el futuro y supe que conduciría para Michael Jordan. Pero poder tener a alguien como Michael Jordan creyendo en mí lo suficiente, alguien como Denny Hamlin... Solo estoy tratando de hacer mi mejor esfuerzo para cumplir las promesas que les hice y viceversa."
Y en Victory Lane, con su hijo Rookie en brazos y el trofeo Harley J. Earl brillando bajo el sol de Florida, esas promesas quedaron más que cumplidas.



