Quantum Motors impulsa la industria de autos eléctricos en Bolivia y tiene planes de expansión regional
- Mario Andrés Muñoz

- hace 31 minutos
- 2 Min. de lectura

La nota en el portal digital del WSJ titula: “Mira Tesla, hay un competidor realmente diminuto en tu espejo retrovisor”. La nota destaca que, a diferencia de Tesla —el aventajado líder de la movilidad eléctrica en el mundo—, la apuesta de Quantum es por modelos más pequeños, con menor velocidad y alcance.
Desde el inicio de sus operaciones en 2019, la compañía ha logrado vender alrededor de 350 vehículos en Bolivia, consolidando un modelo de negocio centrado en soluciones de movilidad urbana. Aunque se trata de una escala aún limitada, la marca ha comenzado a ganar presencia en otros mercados de la región como Perú, Paraguay, México y El Salvador.
Uno de los principales diferenciadores de Quantum Motors es el costo de sus vehículos. Sus modelos urbanos tienen precios que oscilan entre los 6,000 y 8,000 dólares, lo que los convierte en una de las opciones eléctricas más económicas de América Latina. En el mercado boliviano, los precios varían entre 78,000 y 130,000 bolivianos, dependiendo del modelo y sus características.
Estos vehículos están diseñados para uso en ciudad, con una autonomía promedio de entre 80 y 100 kilómetros por carga y velocidades máximas cercanas a los 55 kilómetros por hora, lo que responde a necesidades de movilidad diaria más que a trayectos largos.
En paralelo, la empresa avanza en una estrategia de crecimiento que incluye la instalación de plantas de ensamblaje fuera de Bolivia, con proyectos anunciados en México y El Salvador. Asimismo, ha impulsado el desarrollo de su propia división de baterías, con el objetivo de aprovechar el potencial del litio boliviano y fortalecer la integración vertical de su producción.
La visión de Quantum Motors apunta a convertir a Bolivia en un actor relevante dentro de la industria regional de vehículos eléctricos, apostando por el uso de recursos locales y el desarrollo tecnológico propio.
No obstante, el proyecto enfrenta desafíos importantes, como la limitada infraestructura de carga en varios países de la región y la competencia con vehículos de combustión interna, que en algunos mercados aún cuentan con subsidios o menores costos iniciales.
A pesar de ello, la compañía continúa su apuesta por democratizar el acceso a la movilidad eléctrica, en un contexto donde América Latina comienza a acelerar su transición hacia tecnologías más sostenibles.




Comentarios