Pilotos femeninas sufren accidente y sobreviven a la etapa siete del Dakar
- Mario Andrés Muñoz
- hace 3 horas
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Su Mini rosa no pasa desapercibido. En las dunas o sobre la grava, el vehículo de la única tripulación 100% femenina del Dakar se distingue a lo lejos. Sin embargo, esa visibilidad no evitó que Maria Gameiro y Rosa Romero fueran embestidas por un camión en la segunda etapa.

"Esto nos obligó a terminar la especial sin frenos”, relata la competidora portuguesa. Esa situación las ha llevado a salir siempre desde las últimas posiciones y a rodar entre el polvo levantado por otros vehículos. “Hoy, además, el embrague nos dejó tiradas después de 78 kilómetros. Somos unas supervivientes natas”, afirma.
No es la primera vez que Maria enfrenta dificultades extremas. En su primer Dakar, el año pasado, sufrió un serio problema mecánico que condicionó su debut. Desde entonces, y tras iniciar su carrera internacional en 2022, ha ido puliendo su pilotaje.
A su lado está Rosa Romero, veterana del Dakar y esposa de Nani Roma, con once participaciones en la prueba, siete de ellas en moto. Juntas han ido consolidando una dupla que avanza etapa a etapa. “Nos entendemos muy bien y estamos felices de compartir esta aventura”, comenta Gameiro.
Tras la jornada de descanso, ambas esperaban una etapa más tranquila, pero los contratiempos continuaron. Llegaron con dificultades a la meta entre Riad y Wadi ad-Dawasir y no pudieron retomar la carrera tras recuperar la tarjeta de control. Un camión las remolcó fuera de la zona de meta y luego tuvieron que esperar ayuda para volver al campamento.
“En general, los hombres nos tratan bien”, asegura la portuguesa. “Pero en la pista nadie regala nada. La carrera es igual para todos”. La ayuda finalmente llegó de la mano del neerlandés Dave Klaassen, quien aceptó remolcarlas y revisó el problema.

La solución fue sencilla: engranar primera antes de arrancar el motor. Así, el Mini volvió a la vida. “Somos un dúo magnífico, pero ninguna de las dos es mecánica”, bromeó Maria Gameiro antes de poner rumbo al vivac. La portugesa María Gameiro y la española Rosa Romero, ambas conforman una de las duplas femeninas más notables de la edición. Compiten con el MINI JCW Rally 3.0d con la base de X-raid, uno de los equipos con más experiencia del Dakar.
Después de un año de preparación, y mucha pruebas y entrenamientos en dunas, van con algo de juventud y veteranía, lo que les da más competitividad. Su objetivo es terminar el Dakar y pelear por lugares sólidos en etapas que sean posible.



