La carga de autos eléctricos sigue siendo un desafío
El crecimiento de los vehículos eléctricos en Panamá está colocando sobre la mesa un problema que va más allá del precio de los automóviles: ¿cómo lograr que instalar y operar estaciones públicas de carga rápida sea económicamente viable?

El tema se está analizando en la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) durante el proceso de revisión de los nuevos pliegos tarifarios eléctricos para el período 2026-2030. Tanto empresas del sector automotriz como la Secretaría Nacional de Energía plantearon que la actual estructura tarifaria puede convertirse en una barrera para ampliar la red pública de cargadores.
El punto central son los denominados cargos por demanda. Una estación de carga rápida puede requerir una cantidad elevada de potencia cuando uno o varios vehículos están conectados simultáneamente. Sin embargo, durante esta etapa inicial del mercado panameño, esos equipos pueden permanecer buena parte del día sin utilizarse.
La Secretaría Nacional de Energía reconoció esta situación durante la consulta pública. Señaló que Panamá todavía se encuentra en una fase inicial de adopción de la movilidad eléctrica y que uno de los principales obstáculos para desarrollar infraestructura pública de recarga es la utilización de tarifas que incluyen cargos por demanda.
Panamá necesita más estaciones de carga para incentivar la compra de vehículos eléctricos, pero los operadores necesitan más vehículos eléctricos circulando para que las estaciones tengan suficiente utilización y sean rentables.
Las tarifas eléctricas para determinados clientes no dependen de la cantidad de kilovatios-hora consumidos. También pueden incluir un cargo relacionado con la demanda máxima de potencia registrada durante el período de facturación.
La ASEP establece, por ejemplo, tarifas para clientes con demandas superiores a 15 kilovatios en las que se aplican cargos por demanda máxima, además del consumo de energía.
Para una fábrica, supermercado o edificio comercial con un consumo constante, esta estructura puede responder al uso que realizan de la red eléctrica. Una estación de carga rápida tiene un comportamiento distinto.
Puede necesitar una potencia considerable durante unos minutos mientras carga un automóvil y después pasar largos períodos con muy poca utilización. Por eso la Secretaría Nacional de Energía señaló que las estaciones rápidas y semirrápidas presentan factores de carga bajos y consumos intermitentes.
Ese comportamiento puede hacer que el costo de electricidad por cada vehículo atendido sea elevado cuando todavía existen pocos usuarios.
Durante la consulta pública, BYD de Panamá también planteó el problema. La empresa propuso crear una tarifa plana exclusiva para estaciones públicas de recarga, identificando posibles esquemas como BTS4 o BTSEV. Según sus observaciones presentadas ante la ASEP, los cargos por demanda combinados con la baja utilización de las estaciones generan volatilidad y altos costos para los operadores de carga rápida.
La propuesta buscaba que los operadores pudieran contar con una estructura de costos más predecible mientras aumenta la cantidad de vehículos eléctricos circulando en Panamá.
La Secretaría Nacional de Energía presentó una alternativa adicional. Recomendó permitir que las estaciones públicas pudieran utilizar opciones tarifarias que se ajustaran mejor a sus características y sugirió considerar la tarifa con diferenciación horaria BTSH.
También planteó que en futuros esquemas tarifarios se considere una tarifa específica para determinados tipos de estaciones de carga, reduciendo el impacto de los cargos por demanda. Como referencia mencionó la experiencia de Costa Rica con tarifas destinadas a centros de carga rápida.
La Secretaría Nacional de Energía interpuso un recurso de reconsideración contra la Resolución AN No. 21991-Elec, mediante la cual se aprobaron los pliegos tarifarios de EDEMET y EDECHI para el período comprendido entre septiembre de 2026 y agosto de 2030.
La Secretaría argumentó que era necesario dejar establecido que durante el nuevo período tarifario podían estudiarse mecanismos especiales para las estaciones de carga. La ASEP incorporó una disposición que abre esa posibilidad.
La regulación ahora establece que durante el período tarifario la autoridad podrá implementar esquemas transitorios, mecanismos temporales de prueba, bancos de pruebas regulatorios o tarifas específicas para movilidad eléctrica. Estos mecanismos tendrán que sustentarse en lineamientos de política energética de la Secretaría Nacional de Energía y recibir previamente la aprobación de la ASEP. Esto no significa que Panamá tenga actualmente una tarifa especial definitiva para todos los cargadores eléctricos.
Significa que el marco regulatorio ya permite experimentar con esquemas diferentes y recopilar información sobre consumo, demanda, horarios y utilización de las estaciones antes de establecer un tratamiento tarifario de largo plazo.




Comentarios