Comienzan las pruebas de pretemporada de la Fórmula 1
- Mario Andrés Muñoz
- hace 12 horas
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Tras el Barcelona Shakedown, la Fórmula 1 vuelve a la pista con la primera prueba oficial de pretemporada en Baréin. Hoy miércoles 11 de febrero arranca una sesión de tres días que servirá para poner a punto los automóviles, verificar nuevas soluciones técnicas y empezar a vislumbrar el orden de fuerzas antes del inicio del campeonato.

Para este primer día está prevista la habitual rotación de pilotos entre la mañana y la tarde: los equipos más fuertes alternarán a sus titulares con jóvenes promesas y pilotos de desarrollo para maximizar kilómetros y recoger datos.
Nombres como Oscar Piastri y Lando Norris en McLaren, Max Verstappen en Red Bull, Charles Leclerc y Lewis Hamilton en Ferrari, y figuras veteranas como Valtteri Bottas o Sergio Pérez compartirán la acción con talentos emergentes —una mezcla pensada para combinar experiencia en la puesta a punto con la exposición de nuevos pilotos a los procedimientos de pista.
La jornada arrancará con la clásica vuelta de instalación: una salida breve desde boxes para comprobar acelerador, freno, electrónica e hidráulica. Esa vuelta no busca tiempo competitivo, sino certificar que el automóvil está listo y calibrar elementos sensibles como el punto de mordida del embrague o la posición del selector de la caja de cambios antes de las tandas largas.
Las pruebas se convierten en una sucesión de listas de verificación. Unidad de potencia, transmisión, suspensión, hidráulica y electrónica: cada sistema pasa por pruebas metódicas. Con las nuevas regulaciones técnicas de 2026, estas comprobaciones ganan importancia; cualquier problema puede obligar a soluciones en fábrica que retrasen el desarrollo y compliquen la preparación para la primera carrera.
En pretemporada conviven dos prácticas opuestas: las llamadas carreras de gloria, en las que los equipos dejan el automóvil lo más ligero posible y montan el compuesto más blando para marcar vueltas llamativas, y el sandbagging, la estrategia deliberada de no mostrar todo el rendimiento para ocultar ventajas técnicas. Ambos enfoques forman parte del juego estratégico fuera de la vista del gran público.
La correlación entre pista y simulación es la prueba de fuego. Los equipos comparan datos del túnel de viento, la CFD y el simulador con los registros en pista. Si los números coinciden, el desarrollo sigue su curso; si no, empieza la investigación. Localizar discrepancias puede consumir días y, en algunos casos, marcar la diferencia entre llegar a la primera carrera con certezas o con dudas.
Alrededor de los automóviles verás instrumentos de diagnóstico: los aero rakes para mapear el flujo de aire y el flow-vis, esa pintura fluida que revela cómo se comporta el aire sobre la carrocería. Son imágenes típicas de un test y ofrecen pistas valiosas sobre la eficacia aerodinámica de los nuevos paquetes.
Los equipos y los pilotos saben que la pretemporada es, ante todo, trabajo: recopilar datos, ajustar, repetir y volver a analizar. Para los aficionados sirve para levantar pequeñas pistas sobre fiabilidad y ritmo, pero rara vez entrega certezas absolutas. Baréin abre el telón de la temporada y comenzará a mostrar quién ha llegado más preparado, aunque la última palabra la seguirá teniendo la primera carrera.




