Michael Bay demanda a Cadillac F1 por su anuncio de lanzamiento en el Super Bowl
- Benjamín Chellew

- hace 3 horas
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El estreno de Cadillac en la Fórmula 1 —impulsado por un comercial de 30 segundos en el Super Bowl LX— a llegado hasta los tribunales. El lauredado director Michael Bay presentó una demanda por supuesta apropiación de ideas y trabajo no pagado, mientras el CEO del equipo, Dan Towriss, asegura que confía en una salida “amistosa” al conflicto.

Bay acusa al Cadillac Formula 1 Team y a Towriss de incumplimiento de contrato y fraude, exigiendo una compensación por daños de al menos US$1.5 millones. En la reconstrucción que citan medios que accedieron al documento, Towriss lo habría contactado directamente el 28 de noviembre de 2025 para contratar “al director más estadounidense” posible y producir un video de lanzamiento aprovechando la ventana del Super Bowl.
El reclamo se apoya en una idea central. Bay y su equipo dicen haber invertido cientos de horas en desarrollo bajo un calendario de máxima presión y, a mitad del proceso, les comunicaron que el proyecto “iría en otra dirección”, pero el resultado final habría incorporado conceptos trabajados por él. La demanda fue presentada en Los Ángeles y, según los reportes, se activó antes de que el anuncio se difundiera plenamente, a partir de materiales promocionales que Bay habría visto.
La respuesta de Cadillac F1 “todo lo creativo ya estaba definido”
Cadillac F1 sostiene lo contrario, que Bay fue considerado solo como director, no como autor del concepto, y que la idea creativa estaba desarrollada desde antes. En un comunicado citado por varios medios, el equipo afirma que tras dos reuniones se volvió evidente que Bay no podía cumplir el cronograma, por lo que “no había un camino” para seguir. Aun así, remarcan que admiran su trabajo y que estarían abiertos a colaborar a futuro.
Towriss, además, salió a declarar públicamente (algo poco habitual para un demandado en esta etapa) y marcó su línea de defensa “tenemos mucho respeto por Michael” y “es decepcionante que haya decidido hacerlo”, insistiendo en que “todo lo creativo se hizo con mucha antelación” y que el desarrollo se atribuye al trabajo con la agencia Translation. Su cierre apunta a bajar la temperatura “confiamos en que se resolverá de manera amistosa”.
El anuncio cuestionado, emitido durante el cuarto cuarto del Super Bowl, mostró por primera vez el livery del futuro monoplaza y se apoyó en un recurso con fuerte conexión con la identidad estadounidense usando el audio del discurso de John F. Kennedy “We choose to go to the Moon”. En Octanos ya habíamos analizado esa narrativa “all-American” como parte de la estrategia de lanzamiento.
La demanda no frena el plan deportivo de Cadillac F1 que actualmente participa de las pruebas de pretemporada en Bahrein, pero sí complica el arranque de su historia especialmente ante el público. Una marca que buscaba crear identidad y ambición en un solo golpe ahora tiene que defender la autoría de ese relato.
Si el caso termina en acuerdo, el ruido puede apagarse rápido; si escala, el debut cultural corre el riesgo de quedar atado a un pleito que no necesitan fuera de la pista. ¿Crees que este tipo de controversias afecta de verdad la percepción de una marca, o se olvida apenas arranquen las carreras?







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