China avanza hacia baterías de estado sólido y acelera la nueva era del automóvil eléctrico
- Mario Andrés Muñoz
- hace 3 minutos
- 3 Min. de lectura
China continúa consolidando su liderazgo en la transición hacia la movilidad eléctrica con el desarrollo de baterías de estado sólido, una tecnología que promete transformar el rendimiento, la seguridad y la eficiencia de los vehículos eléctricos en los próximos años.

El país asiático trabaja en la creación del primer estándar técnico para baterías de estado sólido, cuya publicación está prevista para julio de 2026, un paso considerado clave para impulsar su producción industrial y adopción global, según reportó el medio especializado CarNewsChina.
Las baterías de estado sólido representan una evolución significativa frente a las actuales baterías de ion-litio utilizadas en la mayoría de los autos eléctricos. Mientras las tecnologías actuales emplean un electrolito líquido para transportar la energía, el nuevo sistema utiliza un material sólido —generalmente cerámico o polimérico— que permite almacenar mayor cantidad de energía en menos espacio y reduce los riesgos asociados al sobrecalentamiento, explica el portal MotorPasión en su análisis sobre la nueva tecnología.
Uno de los principales beneficios de esta innovación es el aumento potencial de la autonomía.
Los vehículos eléctricos actuales ofrecen, en promedio, entre 350 y 600 kilómetros por carga, pero los desarrollos con baterías de estado sólido apuntan a recorridos de entre 700 y 1,000 kilómetros, con proyecciones que podrían superar los 1,200 kilómetros en los próximos años, de acuerdo con estimaciones citadas por Electrek tras pruebas realizadas por fabricantes chinos.
Además, los tiempos de recarga podrían reducirse considerablemente, ya que los fabricantes estiman cargas de hasta el 80% en apenas 10 o 15 minutos, una mejora que, según análisis publicados por Híbridos y Eléctricos, acercaría la experiencia del vehículo eléctrico a la rapidez del repostaje tradicional.
El establecimiento de un estándar nacional tiene implicaciones estratégicas para la industria automotriz mundial. Definir normas técnicas comunes permitirá acelerar la certificación, fabricación y comercialización internacional de esta tecnología.
Analistas citados por CarNewsChina señalan que quien establezca primero los estándares industriales tendrá ventaja competitiva en el mercado global de baterías y vehículos eléctricos. Fabricantes chinos y proveedores tecnológicos ya realizan pruebas con baterías semi-estado sólido capaces de superar los 1,000 kilómetros de autonomía bajo ciclos de medición locales, un avance que evidencia que la tecnología comienza a salir del laboratorio hacia aplicaciones reales, según Electrek.
El avance chino ocurre en medio de una competencia internacional cada vez más intensa. Empresas automotrices y tecnológicas como Toyota, BMW, BYD y Samsung destinan miles de millones de dólares a la investigación de baterías sólidas, consideradas el siguiente gran salto tecnológico del sector, según reportes recogidos por medios especializados de la industria automotriz.
Los especialistas coinciden en que esta tecnología podría resolver tres de los principales desafíos del vehículo eléctrico: autonomía limitada, largos tiempos de carga y preocupaciones de seguridad. Al eliminar el electrolito líquido inflamable, las baterías de estado sólido ofrecen mayor estabilidad térmica y menor riesgo de incendio, además de una vida útil potencialmente más larga, explica el portal Híbridos y Eléctricos.
Pese al rápido avance, la producción a gran escala aún enfrenta retos técnicos y costos elevados. La fabricación de materiales sólidos y la durabilidad de algunos prototipos siguen siendo áreas en desarrollo, por lo que la industria prevé lanzamientos comerciales en volúmenes limitados entre 2027 y 2028, mientras que la adopción masiva podría consolidarse hacia el final de la década.
Con la creación de estándares técnicos y el impulso industrial en marcha, China busca posicionarse como el actor central en la próxima revolución energética del automóvil. Si la tecnología cumple las expectativas, las baterías de estado sólido podrían redefinir el futuro de la movilidad eléctrica a nivel mundial, marcando un antes y un después en la evolución del transporte sostenible.



