Prueba: Changan Hunter REV Luxury ¿Mejor que un diésel?
- Benjamín Chellew

- hace 3 horas
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Tramos de carretera, tierra suelta y pendientes de roca, la idea era simple: entender si esta pickup de rango extendido hace sentido en un mercado que tradicionalmente ha sido dominado por los motores diésel. El veredicto, en una frase, es que el tren motriz eléctrico marca la diferencia en control y suavidad, pero el Changan Hunter REV también deja claras sus prioridades de uso real.

La Hunter REV no es una híbrida en el sentido “convencional”. Es un eléctrico de rango extendido: se mueve principalmente con motores eléctricos y usa un motor a gasolina como generador para alimentar y sostener la carga, una fórmula que se está volviendo común en fabricantes chinos. En el mercado, por concepto, la referencia inmediata que me vino a la cabeza fue BYD Shark; con esta Changan, el enfoque es parecido, pero con un posicionamiento más accesible.
Changan tomó la plataforma de la Hunter diésel y adaptó el tren motriz al esquema de rango extendido, apostando por continuidad de componentes, cadena de repuestos y una base ya conocida. En el diseño, la marca se esforzó por diferenciarla. El frente se ve más agresivo, con firma luminosa LED tipo “martillo”, luces antiniebla y una parrilla de aire moderno.

En esta versión Luxury, los neumáticos de fábrica son más orientados a carretera que de aventura, llantas 265/60R18 en rines bitono. Es una decisión lógica por ruido y uso cotidiano, pero en Chicá se vuelve una prueba de honestidad para la tracción. El diseño exterior también trae detalles prácticos que se sienten pensados como un escalón integrado en la compuerta para subir al vagón y una toma de 220 V en la zona de carga, útil tanto para herramientas como para un plan de campamento.
Cabina y la vida a bordo
Por dentro lo primero que llama la atención son las pantallas, que se montan como una sola pieza, una para el tablero de instrumentos digital y una central grande, con menús que exigen aprendizaje. Hay funciones que preferiría fuera de la pantalla —como abrir la tapa del tanque de combustible— porque la primera vez te hace buscar más de la cuenta.

La conectividad está (CarPlay y Android Auto), pero en mi caso Android Auto fue menos directo de lo esperado. En ergonomía, en cambio, me dejó una buena impresión con asientos de ajuste eléctrico con buen soporte, consola central alta para descansar el brazo, varios espacios portaobjetos, puertos USB y, en la versión más equipada, carga inalámbrica.
El sistema de cámaras 360° también viene equipado en esta versión, con sensores de reversa, y no es solo para estacionar. Fuera del camino, ver el ángulo delantero o los neumáticos frontales ayuda a anticipar piedras y huecos.
La ficha técnica define a la Hunter REV como una pickup híbrida de rango extendido, y para su desempeño ofrece 268 hp y 470 Nm combinados, apoyada en un motor generador turbo a gasolina 2.0L (140 hp y 340 Nm) y dos motores eléctricos: uno trasero de 130 kW (174.3 hp) y 320 Nm, y uno delantero de 70 kW (93.8 hp) y 150 Nm.

La batería es de 31.18 kWh, con la capacidad para ofrecer entre 100 y 120 kilómetros en modos completamente eléctrico y el tanque de combustible es de 70 L (18.5 gal).
No pudimos hacer una prueba científica de consumo, pero si tuvimos una situación muy real. Salimos con la batería muy baja, alrededor de 15%, y terminamos usando más al motor de combustión para sostener la carga, en condiciones donde veníamos exigiendo el tren motriz.
En ese escenario, el consumo observado quedó más cerca de 8 L/100 km que de los 6 L/100 km prometidos en ficha. Sobre autonomía, la marca declara 800 km combinados (ciclo NEDC); en la práctica, los 800 kilómetros no parecen irreales, y cuando pudimos obtener niveles de carga cerca del 50%, logramos acercarnos a los 6.5L/100 km.

Aquí hay que explicar algo importante. Los eléctricos de rangos extendido sí pueden ser más eficientes que un motor puro de combustión, pero maximizar su rendimiento depende del usuario para que logre cargar y aprovechar el rendimiento de la batería.
Lo importante ¿Cómo es manejarla?
En carretera, lo que más valoré fue el confort. La suspensión delantera de doble horquilla y el esquema trasero con resortes helicoidales absorben bien las imperfecciones, algo que se agradece en pavimentos con juntas y golpes. La aceleración, al ser eléctrica, puede desconcertar al principio. empuja sin los saltos entre cambios, con esa sensación de “todo desde cero” que te puede llevar a ir rápido sin darte cuenta.

Es principio no hay cambios importantes como tal en el asfalto, la entrega es lineal y la calibración depende mucho de los modos de manejo, aunque prioriza siempre el modo completamente eléctrico.
Cuando sales del camino entra la magia, porque el torque instantáneo hace que subir pendientes y sortear obstáculos sea muy fácil y a diferencia de otras pick-up eléctricas que hemos probado, el control de tracción parece limitar menos cuando se le exige.
Para ayudar con la tracción en condiciones todoterreno hay un selector 4H, automático y 4LOW (sin reductora mecánica, pero con mapeo que prioriza más torque), hay modos específicos para superficies como lodo, arena o piedra. Y suma asistencias de ascenso y descenso, que mezclan regeneración y freno para controlar la velocidad en pendientes.

En off-road, Chicá fue el escenario perfecto para entender el punto del rango extendido: control fino de entrega de potencia, torque inmediato y menos necesidad de “forzar” para pasar obstáculos. Subimos pendientes rocosas con más facilidad de la que esperaba considerando los neumáticos HT, con poco patinaje y una administración de potencia bastante precisa.
Eso sí, también noté un rasgo natural de su configuración, el eje trasero se siente como el protagonista cuando el terreno se complica, porque el motor delantero tiene menos torque que el trasero.

Ahora, entiendo a los que no les convence este tren motriz. Los motores diésel con famosos por su longevidad y confiabilidad. Aquí entre motores, sensores, corriente y un motor de combustión, definitivamente que uno siente es incertidumbre del "qué pasará sí" pero para los que están adoptando la electrificación como estilo de vida, es una alternativa muy interesante.
Seguridad y asistencias
Aquí la elección de versión importa. La Pro se queda con dos airbags, mientras que la Luxury sube a seis (frontales, laterales y de cortina). En asistencias, la Luxury ofrece alerta de salida de carril como única función ADAS; es útil para fatiga, pero eché de menos alertas más críticas como colisión frontal y frenado autónomo de emergencia, que el propio ecosistema de la marca ya ha mostrado en otros modelos.

¿Quién es el cliente de esta pick-up? El Hunter REV Luxury a quien quiere una pickup para alternar ciudad y escapadas, valora la suavidad de un tren motriz eléctrico y no quiere vivir pendiente de “dónde cargar” cuando sale a carretera. También le veo sentido a quien necesita soluciones prácticas —como los puntos de carga en el vagón y cámaras 360°— y prioriza confort de marcha en el día a día.
No la compraría pensando en off-road extremo tal como viene de fábrica (los HT son el límite) ni si tu criterio de compra pasa por modelo diésel con más desarrollo y aftermarket, no lo veo como una pick-up para entusiastas del todoterreno.
Lo mejor está en el control del torque, la comodidad y la lógica del rango extendido; lo mejorable aparece en una interfaz que exige adaptación, una conectividad que puede no ser tan fluida y una seguridad activa que se queda corta para el tipo de vehículo que, por uso, puede acumular más horas y más fatiga.
Precios para Panamá
Changan Hunter REV Luxury 441,988.00
Changan Hunter REV Pro $35,998.00







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