Lexus presenta el nuevo LFA Concept BEV, sucesor espiritual del mítico LFA
- Benjamín Chellew

- 7 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Lexus ha presentado el nuevo LFA Concept, un superdeportivo completamente eléctrico desarrollado en paralelo al Toyota GR GT y al GR GT3. Este prototipo adelanta el futuro buque insignia deportivo de la marca y traslada un nombre legendario a la era de las baterías.

El LFA original, producido entre 2010 y 2012 en una serie muy limitada, se volvió icónico por su motor V10 de alto desempeño, con un sonido espectacular afinada por Yamaha y un diseño que puso a Lexus en el foco de atención de la industria. Por eso muchos daban por hecho que el siguiente LFA sería poco más que una version Lexus del recién presentado GR GT con motor V8 biturbo hibrido.
Lexus ha tomado otra ruta. El LFA Concept es un deportivo eléctrico y el comunicado oficial aclara que el nombre ya no está “ligado a vehículos con motor de combustion interna”. Ahora LFA designa a un modelo que concentra tecnologías que los ingenieros consideran dignas de preservar y transmitir a la siguiente generación.

Shikinen Sengu; la filosofía detrás de la plataforma
La marca explica que el proyecto nace de la convicción de Akio Toyoda, presidente de Toyota y “Master Driver” Morizo, de que ciertas técnicas del oficio deben mantenerse vivas, recurriendo a la idea japonesa de “Shikinen Sengu”, el ritual en el que un santuario se reconstruye periódicamente para conservar el conocimiento de los artesanos. En ese contexto, el nuevo LFA se coloca en la línea del Toyota 2000GT y del primer LFA: autos que condensan y renuevan el conocimiento de la casa.
Tecnológicamente, el LFA Concept comparte “tecnologías clave y aspiraciones” con el Toyota GR GT y el GR GT3. Los tres utilizan una nueva estructura de aluminio ligero y alta rigidez estructural. En el caso del Lexus, las dimensiones son similares, con 4.690 mm de largo, 2.040 mm de ancho, 1.195 mm de alto y una distancia entre ejes de 2.725 mm, siempre con dos puestos. Es un superdeportivo grande, muy bajo y ancho, más voluminoso que el LFA original, pero concebido desde el inicio para un tren motriz eléctrico.

Sobre esta base común, Lexus diferencia al LFA Concept a través del diseño y de la experiencia de conducción. El prototipo recupera la belleza y ángulos marcados del primer LFA, pero la adapta a proporciones de un coupé clásico, con el frente largo, cabina compacta y una zaga corta de tipo kamm que beneficia la aerodinámica. El tren motriz eléctrico permite una silueta baja y ancha, con superficies limpias que buscan un estilo atemporal.
En el interior, el concepto que lo inspira se llama “Discover Immersion”. Lexus parte de la misma posición de manejo ideal que en el GR GT y el GR GT3, pero la lleva al límite para reforzar la sensación de unidad auto–conductor. El habitáculo es minimalista, con los controles concentrados alrededor del piloto. El timón de corte deportivo y la disposición de interruptores para operarlos al tacto, sin apartar la vista de la carretera, buscan que cada acción se sienta instintiva.

Un LFA sin V10: dudas y riesgos de una apuesta eléctrica
Los deportivos son en esencia autos para entusiastas, por lo que la decisión de convertir al nuevo LFA en un eléctrico es difícil de digerir. El primer LFA construyó su leyenda sobre el V10 y su sonido único; hoy el GR GT recurre a un V8 biturbo híbrido para ofrecer la mezcla de ruido, vibraciones y respuesta que muchos asocian con un superdeportivo auténtico. Que el LFA Concept comparta la misma estructura de aluminio del GR GT pero renuncie a ese V8 en favor de un tren motriz eléctrico puede parecer una oportunidad perdida.

Sin embargo, la estrategia gana coherencia cuando se observa el programa completo. Al dejar el papel de heredero “clásico” en manos del GR GT, con motor de combustión y vocación de pista, Toyota y Lexus liberan al LFA Concept para convertirse en su laboratorio más ambicioso en materia de electrificación deportiva. En lugar de duplicar la misma receta V8 sobre dos carrocerías, cada modelo explora un extremo distinto de la pasión por los deportivos: uno ligado a la intensidad mecánica, otro a la inmersión tecnológica.
Si el rol histórico del LFA siempre fue concentrar las técnicas y conocimientos que la marca considera imprescindibles, tiene sentido que hoy ese campo de pruebas incluya la electrificación más avanzada. Falta por conocer cifras de potencia, baterías y prestaciones, pero el mensaje es claro: el próximo LFA será el encargado de demostrar hasta dónde puede llegar un superdeportivo eléctrico con el sello de Lexus.







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