¿Es adecuado el método para calcular los precios del combustible en Panamá?
- Mario Andrés Muñoz

- hace 5 horas
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Cuando sube el petróleo, sube la gasolina. Cuando baja, se percibe que no disminuyen los precios locales. Muchos opinan que hay una decisión arbitraria en la fijación de precios. Pero ¿cómo funciona este mecanismo técnico que es regulado por el Estado?

El cálculo busca reflejar las condiciones del mercado internacional y garantizar cierta estabilidad para los consumidores. La entidad encargada de este proceso es la Secretaría Nacional de Energía (SNE), que establece un precio máximo de venta al público cada 14 días, tras analizar una serie de variables clave.
En el centro de esta fórmula está el llamado precio de paridad de importación, conocido como PPI, que constituye la base del cálculo. Este indicador refleja cuánto costaría traer el combustible a Panamá en condiciones reales de mercado. Incluye el precio internacional de los derivados del petróleo, los costos de transporte marítimo, seguros, financiamiento y manejo en terminales.
Debido a que Panamá importa la totalidad del combustible que consume, este componente es el que más influye en las variaciones de precios, trasladando al consumidor local los cambios que ocurren en el escenario global.
A este costo base se le suman los gastos logísticos internos, que abarcan el transporte dentro del país, el almacenamiento y la distribución hasta las estaciones de servicio. Estos elementos, aunque menos visibles para el consumidor, forman parte esencial del precio final, ya que garantizan que el producto llegue de forma continua a todo el territorio nacional.
En términos proporcionales, la estructura del precio muestra que el componente internacional domina ampliamente.
De acuerdo con la metodología utilizada por la Secretaría, el costo del producto importado suele representar entre un 70% y 80% del precio final, dependiendo de las condiciones del mercado.
Dentro de este bloque se incluyen el precio del derivado del petróleo, así como flete marítimo, seguro y costos financieros. Los gastos logísticos internos —transporte terrestre, almacenamiento y manejo— pueden oscilar entre un 10% y 15%, mientras que los márgenes de comercialización para mayoristas, distribuidores y estaciones de servicio se ubican aproximadamente entre un 5% y 10%. El resto corresponde a otros ajustes técnicos y regulatorios que se incorporan en la fórmula.
En Panamá contamos con precios máximos al consumidor, en los que se incluyen los márgenes de comercialización. En Panamá están regulados por el Estado para mayoristas, distribuidores y estaciones de servicio. El objetivo es asegurar una rentabilidad razonable dentro de la cadena sin que se generen distorsiones o aumentos injustificados en el precio al consumidor final.
El resultado de esta suma —precio internacional, costos logísticos y márgenes regulados— da lugar al precio máximo de venta, que es oficializado mediante resoluciones emitidas por la SNE.
Este precio no es fijo a largo plazo. Se ajusta cada 14 días en función de la evolución del mercado internacional, en un proceso que toma como referencia los precios registrados hasta mediados de semana y entra en vigencia los viernes, manteniéndose durante dos semanas consecutivas.
A diferencia de otros países de la región, Panamá no subsidia el precio del combustible en condiciones normales. Así, cada vez que el precio de la gasolina sube o baja en Panamá, para que conecte directamente la economía local con las fluctuaciones del mercado energético global.



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