Producción del Toyota Tacoma se despide de México y regresará a EE.UU. en 2030
- Benjamín Chellew
- hace 10 horas
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Toyota Motor Norteamérica anunció una histórica inversión de 3,600 millones de dólares para duplicar el tamaño de su fábrica en San Antonio, Texas. El objetivo principal de este movimiento es trasladar una parte sustancial de la producción del Toyota Tacoma desde México hacia el suelo estadounidense para el año 2030.

La firma japonesa inyectará estos recursos para construir una segunda línea de montaje automatizada, añadiendo más de 232,000 metros cuadrados a la instalación actual. Con esta ampliación, la planta tejana incrementará su capacidad de producción anual de 200,000 a 350,000 unidades. Los directivos señalaron que los 1,600 millones de dólares adicionales sobre el plan original se destinarán a tecnologías de manufactura avanzada y flexibilidad en las líneas.
A partir de la finalización del proyecto, la Tacoma compartirá las líneas de ensamblaje con sus hermanas mayores; la pickup de tamaño completo Tundra y el SUV Sequoia. La expansión generará más de 2,000 nuevos empleos directos en Texas. Frank Voss, presidente de Toyota Texas, destacó que las 809 hectáreas de terreno de la planta fueron seleccionadas desde 2003 justamente por su enorme potencial de escalabilidad.
¿Qué pasará con la producción de la Toyota Tacoma en México?
Desde 2021, la exitosa pickup mediana se fabricaba de forma exclusiva en territorio mexicano. Ante el temor de un impacto negativo en la manufactura local, los voceros de Toyota aclararon que mantendrán operaciones en el país. El traslado hacia Texas se ejecutará gradualmente durante un periodo de transición de cuatro años para garantizar la estabilidad de la cadena de suministro.

La planta de Baja California en Tijuana será la que cederá el volumen de exportación destinado al mercado norteamericano. Por el contrario, la fábrica de Guanajuato no se verá afectada; este complejo continuará siendo el centro de operaciones global para la producción de la Tacoma híbrida, reteniendo cerca de la mitad del volumen total que se envía a los concesionarios de Estados Unidos.
La decisión llega en un momento de éxito comercial para el modelo. Durante la primera mitad de 2026, las ventas de Tacoma crecieron un 9.9%, alcanzando las 143,848 unidades en Norteamérica y superando por amplio margen a la Tundra. Este volumen exige optimizar la logística, especialmente ahora que el entorno geopolítico presiona con revisiones anuales al tratado comercial trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá.

Esta medida responde directamente al complejo panorama geopolítico actual entre México y Estados Unidos. La decisión se anunció días después de que la administración de Donald Trump confirmara que no extenderá automáticamente el T-MEC, prefiriendo revisiones anuales. Al mudar parte de la producción de la Toyota Tacoma a San Antonio, la firma japonesa se blinda contra la incertidumbre arancelaria y asegura su estabilidad comercial.
Más allá del discurso corporativo sobre la flexibilidad y el crecimiento, esta decisión de Toyota evidencia la enorme vulnerabilidad de la manufactura regional ante los vaivenes políticos de Washington. Mudar la producción de la Toyota Tacoma no responde a una falta de competitividad en México, sino a una costosa estrategia de contención de daños frente a las revisiones anuales del T-MEC.
Aunque la planta de Guanajuato se mantiene a flote gracias a la tecnología híbrida, el complejo de Baja California pierde un volumen crítico de exportación. Toyota se ha visto obligada a desembolsar 3,600 millones de dólares en Texas para blindar su producto estrella, un gasto masivo que inevitablemente presionará sus márgenes operativos globales solo para protegerse de futuras amenazas arancelarias.