¿Adiós a los giros a la izquierda? Preparan cambios en la Panamericana
El MOP y la ATTT estudian eliminar maniobras peligrosas y construir nuevos retornos en varios puntos de la carretera. Los cambios podrían modificar los recorridos habituales de miles de conductores.

El ministro de Obras Públicas de Panamá es José Luis Andrade y el director de la ATTT, Nicolás Brea. La forma de circular por varios tramos de la carretera Panamericana podría cambiar. Los conductores que actualmente utilizan las aberturas del separador central para girar a la izquierda tendrían que utilizar nuevos retornos, como parte de una propuesta que busca reducir los accidentes y mejorar la circulación vehicular entre Panamá Oeste y Veraguas.
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) evalúan una serie de modificaciones en la carretera Panamericana, desde Loma Campana hasta Santiago, que incluyen la eliminación de giros a la izquierda y la construcción de retornos en sectores considerados conflictivos para la seguridad vial.
La iniciativa forma parte del proyecto de Asociación Público-Privada (APP) para la rehabilitación, mejora y mantenimiento de aproximadamente 192 kilómetros de la carretera Panamericana Oeste, adjudicado a Vías del Istmo, S.A.
Durante una reunión celebrada el 7 de octubre, el ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, y el director de la ATTT, Nicolás Brea, revisaron junto con los equipos técnicos las alternativas para reorganizar los accesos y movimientos vehiculares en distintos puntos de la vía.
Uno de los cambios más importantes se analiza en Aguadulce, donde la propuesta contempla eliminar los giros a la izquierda a lo largo del separador central y habilitar nuevos retornos para que los conductores puedan cambiar de dirección de manera más segura.
En Santiago también se estudian intervenciones en Cañacillas, Atalaya, La Florecita, el viaducto Piramidal y el retorno final del Corredor Panamericano Oeste (CPO), en dirección a Chiriquí.
Las modificaciones se extenderían a Panamá Oeste. En Chame se evalúa la construcción de retornos entre Santa Cruz y el cruce de Punta Chame, mientras que en Gorgona también se proyectan soluciones similares. Otra intervención se analiza en el acceso a El Valle de Antón, por el sector de Las Uvas.
¿Qué significa esto para los conductores?
La eliminación de giros a la izquierda puede reducir los puntos de conflicto entre vehículos que circulan en direcciones opuestas. Estas maniobras obligan a los conductores a cruzar carriles de circulación, en ocasiones con tráfico intenso y velocidades elevadas.
Los retornos permitirían concentrar estos movimientos en lugares definidos y diseñados para facilitar los cambios de dirección.
Sin embargo, la modificación también podría representar recorridos adicionales para quienes necesitan ingresar a comercios, comunidades, estaciones de combustible o propiedades ubicadas al otro lado de la carretera.
Por esta razón, uno de los aspectos que deberá evaluarse es la ubicación de los nuevos retornos, las distancias entre ellos y las condiciones de acceso para residentes, transportistas y establecimientos comerciales.
También será importante conocer si las intervenciones incluirán carriles de desaceleración, señalización, iluminación y espacios suficientes para que los vehículos pesados puedan realizar las maniobras con seguridad.
La Panamericana constituye una de las principales rutas para el transporte de mercancías, pasajeros y productos agrícolas entre la capital y las provincias centrales y occidentales del país. Cualquier modificación en sus accesos tiene implicaciones para la movilidad cotidiana y las actividades económicas de las comunidades cercanas.
Por ahora, las autoridades se encuentran en una etapa de evaluación técnica. El MOP no ha anunciado en la información divulgada un calendario específico para la construcción de los retornos ni las fechas en que comenzarían a eliminarse los giros existentes.
El proyecto abre una discusión que va más allá de la rehabilitación de la carretera: cómo mejorar la seguridad en una vía de alta circulación sin dificultar el acceso a las comunidades y negocios que dependen de ella.
La pregunta que deberán responder las autoridades es si los nuevos retornos permitirán reducir los riesgos sin generar desplazamientos excesivos ni nuevos puntos de congestión.




Comentarios