No solo es el combustible; Crisis en Medio Oriente dispara los precios de los lubricantes
- Benjamín Chellew

- hace 13 horas
- 2 Min. de lectura
Cuidar tu motor se puede convertir en un golpe al bolsillo. El mercado global de lubricantes enfrenta una tormenta perfecta que combina tensiones geopolíticas, ataques a infraestructura crítica y una logística colapsada. Lo que comenzó como una fluctuación en el precio del crudo, se ha transformado en una alerta roja para los fabricantes de lubricantes.

La raíz del problema se encuentra a miles de kilómetros de nuestras carreteras. El cierre del Estrecho de Ormuz, debido al conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha bloqueado el paso de millones de barriles de crudo. Pero el problema no es solo el petróleo crudo, que ya superó la barrera de los 100 dólares por barril.
El verdadero golpe para nuestra industria es la interrupción en la producción de "base oils" (aceites base). Refinerías clave en Catar, Baréin y los Emiratos Árabes Unidos han detenido su producción tras ataques con drones. Incluso la refinería Samref en Yanbu, Arabia Saudita —considerada zona segura— ha sufrido daños, limitando la oferta global de manera drástica.
Ante este escenario, los principales fabricantes han comenzado a emitir avisos de ajuste de precios "con efecto inmediato" o programados para abril de 2026. Los incrementos no son menores y afectan a todo el portafolio, desde aceites minerales hasta los full synthetic de alto rendimiento.
¿Se acabará el aceite sintético?
El mayor temor de los proveedores no es solo el precio, sino la disponibilidad. La Independent Lubricant Manufacturers Association (ILMA) ha solicitado a la API medidas de emergencia para permitir la sustitución de bases en las formulaciones (Force Majeure bajo API 1509).
Esto se debe a un déficit proyectado en las bases Grupo III, esenciales para fabricar aceites sintéticos de alta gama. Con las plantas de Medio Oriente fuera de servicio, conseguir el "insumo premium" se ha vuelto una misión imposible. Algunas marcas, principalmente las europeas como Rowe, ya han limitado la recepción de pedidos a los volúmenes habituales para evitar compras de pánico o acaparamiento.
Además del alza en los aceites base, los fabricantes reportan recargos críticos en los aditivos que ya superan los 300 USD por tonelada, un factor que complica drásticamente la estructura de precios. En respuesta, gigantes como ExxonMobil han anunciado incrementos de hasta el 12% efectivos a partir del 15 de abril, aunque en otras fechas, a este aumento se suman fabricantes como Amalie, Chevron, Phillips 66, Warren y CITGO.
Por ahora, se espera que los distribuidores, talleres y grandes clientes aseguren tener inventario suficiente para mantener precios estables a corto plazo, pero no será fácil. La industria coincide en que, mientras el conflicto en Medio Oriente no escale hacia una solución, la volatilidad será la norma.
Para el usuario de calle, esto significa que el próximo cambio de aceite podría costar un 15% más. Para los talleres, la recomendación es asegurar contratos de suministro y no esperar a que las reservas se agoten.
Estamos ante una de las crisis logísticas más severas de la década para el sector automotriz. La combinación de falta de materia prima y costos de transporte por las nubes obliga a un reajuste total en la cadena de valor de los lubricantes.



Comentarios