top of page
  • Foto del escritorEdsson Araúz

Laguna Seca; así se nació una de las pistas más emblemáticas del automovilismo

Pebble Beach ganaba popularidad entre los amantes de los motores. De 1950 a 1956, los autos deportivos más rápidos del mundo aceleraron a fondo y derraparon por las calles de la espectacular costa del 17 Mile Drive. Los pilotos en sus autos de carreras acudían para competir por el Trofeo Del Monte, atravesando el estrecho recorrido y luchando contra una visibilidad, entre los rayos de luz que se filtraban entre los pinos y la neblina que se asentaba en el lugar.

Las carreras inaugurales de Pebble Beach Road Race fueron la atracción principal de lo que se ha convertido en la Pebble Beach Concours d’Elegance, que en su fecha inaugural reunió 10,000 fanáticos, y por $15, los pilotos amateur y semi-profesionales podían competir por la gloria. Era el renacimiento del automovilismo estadounidense de la posguerra.

Pero para 1956 la popularidad del evento demostraba la necesidad imperiosa de una pista de carreras más grande y segura para albergar lo que se había convertido en una de las competiciones más famosas de América del Norte. Tras la muerte de Ernie McAfee durante un accidente ese año, se decidió que el actual trazado de Pebble Beach “no era suficiente pista” para albergar la potencia creciente de los motores que se presentaban anualmente.

La carrera se había convertido en un pilar, y una bendición financiera, en la región de Monterey. Para mantener el impulso de la carrera, un grupo de empresarios unió su tiempo y dinero para formar la Asociación de Carreras de Autos Deportivos de la Península de Monterey (SCRAMP). No sabían que su visión los llevaría a establecer un circuito de carreras que sería reconocido en todo el mundo.

El 7 de agosto de 1957 Se firmó un contrato de arrendamiento entre el Ejército de EE.UU. y la Cámara de Comercio de Monterey, como representantes del organismo ya que a la fecha el Ejército aún no había reconocido formalmente al SCRAMP. En el sitio conocido como Fort Ord se creó el circuito de nueve curvas que se conocería como Laguna Seca ya que bajo sus cimientos descansa el lecho de un viejo lago. Con un tiempo de construcción de solo 60 días a un costo de $125,000 (el equivalente a $1,183,736  de hoy) a tiempo para su carrera inaugural el 9 de noviembre de 1957.

Wallace Holm, un joven arquitecto de Salinas, California, fue el encargado del desarrollo de la pista y creo el diseño de la pista dibujando literalmente un diagrama aproximado en la tierra, luego marcó el recorrido y las excavadoras se pusieron a trabajar.

En este circuito se creo una de las curvas más famosas y únicas del deporte a motor, ‘the Corkscrew’ (o el Sacacorchos) y que se ha convertido en el rasgo más representativo de este trazado. Según cuenta la historia, el capataz de la construcción subió a la colina e informó al conductor de la excavadora que iba a almorzar. Cuando se le preguntó cuál era el plan para la siguiente fase del trazado, el capataz dijo que simplemente bajara la colina como pudiera. Por lo tanto, se creó la combinación de extrema izquierda y extrema derecha que tanto fascina a pilotos y entusiastas del automovilismo.

Cuando se abrieron las puertas el día de la carrera inaugural, se habían presentado 35,000 espectadores y 100 participantes, todo un éxito.

Ese día, Pete Lovely, que tenía una modesta aunque larga trayectoria en la Fórmula Uno, sería el hombre del día. Como él mismo lo describió, su “simple y viejo Ferrari Testa Rosa con un motor de 2.0 litros” se enfrentaba a autos mucho más rápidos. Sin embargo, los pilotos más importantes como Carroll Shelby, Jack McAfee y Richie Ginter se retiraron debido a fallas mecánicas. Esto dejó a Lovely tratando de superar el más nuevo Ferrari TRC de Johnny Von Neumann con un motor más potente de 2.5 litros.

Lovely ideó un plan para superar a Von Neumann, aguantó suficiente para que este lo perdiera de vista y luego atacaría con todo en la última vuelta. Funcionó, ya que su avance implacable puso tan nervioso a Von Neumann que Lovely logró superarlo en la curva 9 y tomó la primera bandera a cuadros en la historia de Laguna Seca.

“Tuve la suerte de cruzar la línea delante de todos los demás en esa última vuelta”, recordaba Lovely. “Siempre recordaré esa carrera porque fue la primera carrera en Laguna Seca y porque atrajo a los más importantes de las carreras de autos deportivos de la Costa Oeste.

“Me gustaba la antigua pista de Laguna Seca (1.9 millas) porque requería mucha habilidad mantener el pie firme alrededor de la antigua curva 2. Tenías que estar muy alerta, o te perderías esa curva. Si hiciste eso, fue un desastre seguro.” añadía Lovely algunos años después en una entrevista.

0 comentarios

Comments


bottom of page