El tsunami chino en Panamá: ¿Evolución o Saturación?
- Juan Manuel Carvajal

- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura
El 2025 cerró como un año sin precedentes para la industria automotriz en Panamá. Con un crecimiento del 10.8% respecto al 2024, las cifras parecen positivas a simple vista; sin embargo, al desglosar los datos, nos encontramos con una realidad abrumadora: el mercado panameño hoy cuenta con más de 100 marcas registradas, de las cuales 50 son de origen chino.

Para un mercado que promedia las 60,000 unidades anuales, esta saturación es inaudita. Si aislamos las ventas de vehículos que no tienen origen asiático, el crecimiento real del mercado fue de apenas un 2.5%. En pocas palabras: el mercado creció, pero creció casi exclusivamente para los fabricantes chinos.
De la arrogancia a la realidad
Recuerdo que hace unos años mi postura era de total escepticismo: "En Panamá, los carros chinos no van a funcionar; no tienen futuro". ¡Qué golpe de realidad he recibido! Hoy, conducir un auto chino ya no es un tabú. De hecho, muchas agencias han logrado una estrategia impecable, posicionándolos como vehículos de lujo accesible o "yeyés económicos".
Hoy vemos perfiles de clientes de alto nivel entrando a clubes exclusivos en su auto chino sin ningún complejo. Y al que aún se atreve a criticar el origen, el dueño le responde con hechos: "Usted pagó miles de dólares más por un auto con menos tecnología, sin cámara 360, sin cuero y sin sunroof". La percepción ha dado un giro de 180 grados.
Un mercado fragmentado
Esta es nuestra nueva realidad: las marcas americanas y japonesas están sufriendo una erosión de su market share sin precedentes. Las marcas asiáticas (lideradas por China) ya capturaron el 27.5% del mercado. No es que el pastel sea mucho más grande, es que le están quitando las rebanadas a los jugadores tradicionales.
La estadística es impactante: de las 112 marcas con ventas registradas en 2025, 50 son chinas. El resto se reparte entre 15 europeas, 13 americanas, 13 japonesas y 21 de otros orígenes. Con apenas 4.5 millones de habitantes, tenemos más oferta de marcas que mercados como el colombiano, que con 40 millones de personas vende 250,000 autos al año.
¿Es este modelo sostenible?
Para los gerentes de ventas, el panorama es complejo. Hoy se compite ferozmente por precio. Las casas matrices exigen resultados inmediatos, pero la coyuntura no ayuda.
En mi opinión personal, muchas de estas marcas nuevas no sobrevivirán. Representar una marca no es tan sencillo como parece; exige inversiones masivas en inventario, salas de venta, talleres y capital humano. Con márgenes de rentabilidad que hoy apenas rozan el 10% y el costo financiero de mantener inventario detenido, la operación se vuelve insostenible si no estás en el Top 10 de ventas.
El gran interrogante queda para el mercado de usados. ¿Qué pasará con esos autos financiados a 7 u 8 años cuyo valor residual al cuarto año ya ha caído al 50% o 60%? Estamos creando una burbuja en el mercado de segunda mano que aún no sabemos cómo manejar.
Amanecerá y veremos. Estamos en un momento coyuntural único. El 2026 promete ser aún más agresivo, con una competencia feroz, precios a la baja y, muy probablemente, remates de inventario por parte de quienes no logren sostener el ritmo.







Comentarios