Panamá participa en Asamblea de Seguridad Vial en España
- Mario Andrés Muñoz

- 26 jun
- 3 min de lectura
Jorge Vega, de la Fundación Reconocer es parte de las delegaciones que asistieron durante esta semana en Madrid a la XII Asamblea General del Observatorio Iberoamericano de Seguridad Vial, OISEVI.

Vega es integrante de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas contra la Violencia Vial, FICVI, que agrupa a 17 asociaciones nacionales de víctimas y participa activamente en las sesiones. Es objetivo es a las personas afectadas y a sus familias en el centro de las políticas de prevención, atención y reparación. Los participantes pudieron ser parte de conferencias, foros, talleres organizados del 24 al 26 de junio en la Dirección General de Tráfico y en la sede de la Casa de América, en Madrid. Participaron delegados nacionales de tránsito y seguridad vial, organismos internacionales, asociaciones de víctimas, entidades sociales, universidades, fundaciones, expertos y representantes de la sociedad civil de distintos países de Iberoamérica.
Uno de los objetivos del evento es impulsar el Programa Iberoamericano de Seguridad Vial y del OISEVI como espacios de cooperación, conocimiento y seguimiento regional, así como avanzar hacia una agenda compartida que contribuya a situar la seguridad vial entre las prioridades de las políticas públicas de la región.
“La seguridad vial necesita cooperación, liderazgo y capacidad de convertir el conocimiento en decisiones que protejan la vida. Madrid reúne estos días una oportunidad especialmente relevante para reforzar una agenda iberoamericana común, basada en la evidencia, el diálogo y la corresponsabilidad” José Ignacio Lijarcio Presidente y director general de FESVIAL
La agenda de Madrid cuenta también con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud y de la Organización Panamericana de la Salud, que reconocen a OISEVI como una red regional de referencia en seguridad vial.
Durante las sesiones de trabajo se han abordado cuestiones como el fortalecimiento institucional de los organismos responsables de seguridad vial, la cooperación regional, la aplicación efectiva de las normas, el papel de la sociedad civil, las alianzas internacionales, la protección de los usuarios vulnerables, la seguridad de los motociclistas, la gestión de la velocidad, las carreteras seguras y las prioridades estratégicas para el periodo 2026-2030.

La agenda incorpora también el debate sobre la necesidad de mejorar los sistemas de información, avanzar en metodologías comparables, impulsar buenas prácticas y reforzar la coordinación entre autoridades de tránsito, salud pública, sistemas de justicia, cuerpos de control, entidades sociales y empresas.
La reunión parte de una idea central: la movilidad segura no puede entenderse como una cuestión aislada o exclusivamente técnica. Es una política de salud pública, de protección social, de desarrollo económico, de sostenibilidad y de defensa de los derechos de las personas.
La protección de peatones, ciclistas, motoristas y otros usuarios vulnerables ocupó un lugar destacado en esta agenda, así como la atención integral a las víctimas de siniestros de tránsito y la necesidad de reforzar medidas eficaces frente a los principales factores de riesgo: velocidad, alcohol y drogas, distracciones, falta de uso de sistemas de protección y fatiga.
“Cada muerte y cada lesión grave en el tránsito son evitables. La única respuesta aceptable es reforzar las políticas que reducen el riesgo y poner a las personas, especialmente a las víctimas y a los usuarios más vulnerables, en el centro de la acción pública”, añade Lijarcio.
“Además, invertir en seguridad vial es invertir en prosperidad. Puede contribuir a mejorar el PIB de los países en más de un punto, reducir lesiones y costes sanitarios, disminuir las bajas laborales y reforzar la productividad. También impulsa la inversión empresarial en infraestructuras y tecnología, mejora la educación vial y el cumplimiento de las normas, y favorece valores esenciales para la convivencia, como la tolerancia, el respeto y la solidaridad. Todo ello contribuye, además, a un turismo de mayor calidad y a sociedades más seguras y competitivas”, apunta el Dr. Lijarcio.
Se elaborará un Índice Iberoamericano de Movilidad Segura, IIMS, una herramienta que busca ayudar a los países a analizar ámbitos de mejora, compartir buenas prácticas y orientar decisiones e inversiones vinculadas a la movilidad segura.



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