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  • Foto del escritorEdsson Araúz

Opinión: Hay que dejar de ver los four-wheels y UTVs como juguetes

En algunas playas los cabellos al viento, las risas y la diversión acompañan la alta velocidad que toman los llamados four wheel o los más grandes Side by Side (SxS) o UTVs.  Con su ruidoso motor, su estructura de todoterreno y unas llantas capaces de superar todo tipo de superficies parecen autos invencibles.

Sin embargo, en el descuido está el peligro y varios incidentes, que han dejado heridos y víctimas, nos recuerdan que manejar los vehículos ATV (All Terrain Vehicle) no pueden ser considerados como un sencillo y placentero juego, que se les brinda a menores de edad para que disfruten el sol y la arena.

Todo vehículo a motor debe contar con un conductor idóneo, con su respectiva licencia y tanto él como sus pasajeros deberán cumplir con las medidas de seguridad.

Muchas veces se observa, lamentablemente, en el litoral Pacífico o en El Valle a adolescentes o, incluso, niños, en estos vehículos sin casco para cubrir sus cabezas en caso de vuelco o golpes que se pueden dar en una colisión, o mallas en los costados para evitar que salgan despedidos del vehículo en un accidente.

Algo tan básico como el cinturón de seguridad, nadie lo usa. Este dispositivo es esencial para retener a los ocupantes de vehículos y así protegerlos de traumatismos o de ser lanzados hacia adelante en caso de accidente de tránsito o algún frenazo.

Los conductores no solo deben estar capacitados para mover los controles del “four wheel”, sino que también debieran conocer las normas del tránsito. Son ellos los que debieran evitar el exceso de velocidad y las situaciones de peligro. Estos vehículos son usados no solo en la arena, sino que salen a la carretera y en las calles asfaltadas, donde no se comportan igual y generar mayores riesgos.

Cuando se trata de estos vehículos de recreo hay flexibilidad y bastante descontrol, mientras las noticias dan cuenta de jóvenes que terminan muertos en accidentes con ellos.

Recientemente se volcó en una vía interna de Coronado un vehículo “playero” con niños de tres, 12 y 14 años, que resultados heridos y otras dos chicas, de 12 y 14 años de edad que fallecieron debido a graves lesiones. Otro caso fue el registrado en Altos del María, Chame de la Provincia de Panamá Oeste, donde por un vuelco del ATV dos personas, también fallecieron y otras tres resultaron heridas.

¿Dónde está la supervisión de los adultos en esos y en otros casos? ¿Quién está pendiente de cuántos se suben y cómo se usan? Algunas veces se sobrepasa el número de pasajeros establecido por el fabricante del vehículo, lo cual aumenta el riesgo de sufrir algún accidente.  

Creo que debemos dejar de ver estos vehículos como “recreacionales” y, sobre todo, padres y policías deben tomar cartas en el asunto. Es un riesgo darle a los niños o adolescentes estos vehículos que tienen buen arranque y ganan buena velocidad. Son pesados. No se debe dejar de lado que han sido producidos para uso rural, para trabajos en áreas de producción y bosques.

Los ATV son divertidos de manejar, pero no se puede olvidar que pesan más de media tonelada y al quedar volcados pueden ser muy peligrosos.

Hay un dato relevante y es que cuando ocurren accidentes con ATV en el 25% de los casos se trata de adolescentes involucrados. Hay advertencias que por su tamaño y velocidad no son recomendables para ellos.

Los interesados en manejar este tipo de vehículo deberían evitar las altas velocidades, las acrobacias o movimientos bruscos. Las superficies pavimentadas pueden representar un grave peligro porque los neumáticos del ATV no están diseñados para los desplazamientos por carretera.

Esperemos que el relajamiento sobre el uso de estos vehículos cambie por mayor control, responsabilidad y supervisión.

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