Movilidad eléctrica acelera su crecimiento en Panamá y casi duplica el parque vehicular en un año
- Mario Andrés Muñoz

- 30 ene
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La movilidad eléctrica continúa ganando terreno en Panamá. Al cierre de diciembre de 2025, el país alcanzó 2,292 vehículos 100 % eléctricos circulando, frente a 1,388 unidades registradas hasta diciembre de 2024, lo que representa un incremento interanual de 65 % en el parque vehicular eléctrico, de acuerdo a la Secretaría Nacional de Energía.

El crecimiento está impulsado por un fuerte repunte en las ventas durante los últimos dos años. Solo en 2025 se comercializaron 904 vehículos eléctricos, la cifra anual más alta registrada hasta la fecha, superando ampliamente las 653 unidades vendidas en 2024. Este comportamiento confirma la aceleración sostenida del mercado, luego de un despegue progresivo iniciado a partir de 2020.
De acuerdo con los registros oficiales, el aumento del parque eléctrico ha sido acompañado por la expansión de la infraestructura de recarga a nivel nacional. Panamá cuenta con una red de estaciones de carga públicas y privadas distribuidas en zonas urbanas y corredores viales estratégicos, facilitando el uso diario y los desplazamientos interprovinciales de los usuarios.
En el país operan varias empresas que ofrecen servicios de carga para vehículos eléctricos, entre ellas ENSA Servicios, Casa de las Baterías, Evergo, Celsia, Greenspace E-Mobility e Intelligis Technologies, que han ampliado progresivamente su cobertura con cargadores de nivel 2 y nivel 3, reduciendo los tiempos de recarga y mejorando la experiencia del usuario.
Este avance se da en el marco de la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica y de la Ley 295 de 2022, que establece incentivos para la importación, circulación y recambio de flotas, además de regular el servicio de carga pública. La Comisión Interinstitucional de Movilidad Eléctrica (CIME) trabaja actualmente en nuevas propuestas de incentivos con miras a las metas establecidas para 2030.
Las autoridades energéticas destacan que el crecimiento de la movilidad eléctrica no solo contribuye a la reducción de emisiones del sector transporte —responsable de cerca del 23.7 % de los gases de efecto invernadero del país—, sino que también genera beneficios en salud pública, eficiencia energética y modernización del sistema de transporte.







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