CAF destinará 18.000 millones de dólares para transformar el transporte sostenible en América Latina y el Caribe
- Mario Andrés Muñoz

- 14 dic 2025
- 2 Min. de lectura
En el marco del lanzamiento de la Década del Transporte Sostenible de las Naciones Unidas, CAF —banco de desarrollo de América Latina y el Caribe— anunció un compromiso financiero de 18.000 millones de dólares hasta 2035 para impulsar la transformación del sector transporte en la región. Esta cifra representa un incremento del 25% respecto a la década anterior y apunta a consolidar un modelo de movilidad orientado a la productividad, la integración regional, la inclusión social y la sostenibilidad ambiental.

El transporte, junto con la infraestructura y los servicios asociados, es un pilar esencial para el desarrollo sostenible y la prosperidad de América Latina y el Caribe. En ese contexto, la región enfrenta desafíos clave como la descarbonización, la resiliencia climática, la equidad social y la acelerada transformación digital, lo que demanda una coordinación sin precedentes entre los sectores público y privado.
“Con esta inversión histórica impulsaremos la transformación del sector transporte en América Latina y lo pondremos a la altura de las regiones más avanzadas, con altos estándares de sostenibilidad ambiental. El nuevo compromiso financiero de CAF reafirma nuestro liderazgo y alinea nuestro portafolio con las metas climáticas y de desarrollo sostenible de la región” Sergio Díaz-Granados Presidente ejecutivo de CAF
CAF ha sido un aliado del sector transporte, acumulando en la última década aprobaciones por alrededor de 14.400 millones de dólares en proyectos de movilidad urbana, rehabilitación vial, acceso rural y conectividad regional, lo que ha contribuido a mejorar la integración y la competitividad de los países de la región.
La nueva inversión se concentrará en cuatro ejes estratégicos: la movilidad urbana sostenible y segura, con énfasis en el transporte público de calidad, la electrificación de flotas, los modos activos y la seguridad vial; la logística y conectividad regional baja en carbono, mediante la modernización de corredores viales, ferroviarios, portuarios y fluviales; la resiliencia climática de las infraestructuras de transporte frente a eventos extremos; y la digitalización, junto con el fortalecimiento institucional y la gobernanza del sector.
Un sistema de transporte moderno y articulado es un motor de competitividad que reduce costos logísticos, facilita el acceso a los mercados y dinamiza las cadenas productivas, atrayendo inversiones y generando empleo de calidad. Además, cumple un papel clave en la cohesión social y territorial, al permitir que más del 80% de la población urbana de la región, así como las comunidades rurales y aisladas, accedan a servicios básicos como salud, educación y trabajo.
El desafío ambiental es ineludible. En América Latina y el Caribe, el transporte genera alrededor del 31% de las emisiones de CO₂ del sector energía, por lo que la transición hacia un modelo sostenible exige acciones decididas para reducir emisiones, promover energías limpias, modernizar flotas y planificar el transporte de manera integrada con el territorio, garantizando la protección de los ecosistemas.








Comentarios