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  • Foto del escritorMario Andrés Muñoz

Automotrices planean fabricar autos eléctricos en América Latina

El mercado latinoamericano es atractivo para la industria automotriz de cero emisiones. Con iniciativas gubernamentales, alianzas internacionales y planes de producción local, la región se posiciona en el mapa de la electromovilidad global, de acuerdo con el portal movilityportal.lat

Un caso destacado es el interés del gobierno colombiano de apostar por la electromovilidad. El propio Gustavo Petro demostró en varias ocasiones su entusiasmo por convertir a Colombia en un país que produce y ensambla vehículos eléctricos.


En marzo de este año, el Ministerio de Minas y Energía de Colombia anunció un plan de reindustrialización de la movilidad eléctrica que busca incentivar la cadena de valor local y fortalecer la competitividad de empresas del sector.


El objetivo es aprovechar el potencial que tiene el país para producir y exportar vehículos eléctricos nuevos.


Además, bajo el lema de proyectos de integración latinoamericana, el Gobierno enfatizó la posibilidad de colaborar en el desarrollo de vehículos eléctricos en conjunto con Bolivia, con las ventajas tecnológicas que tiene Venezuela y Colombia.

En la actualidad Sofasa, con una capacidad de producción de 80,000 vehículos al año, es la única planta ensambladora de vehículos de pasajeros activa en el país. En la región también opera Hino, de Toyota Motor Corporation, pero se dedican a ensamblar buses y camiones.


El caso de México es distinto. Se ubica en el séptimo productor a nivel mundial y es el líder en Latinoamérica en materia de electromovilidad.


La empresa chino-mexicana encargada del ensamblaje de autos eléctricos SEV anunció una inversión de 400 millones de dólares para la instalación de una planta en Durango en 2025.


El modelo en el que se enfocará es la Mini SUV eléctrica E-Wan Cross y la empresa proyecta producir unas 5000 durante el próximo año.


Toyota también prevé manufacturar sus modelos eléctricos en México.


Por otra parte, a partir de enero de este año comenzó la distribución del modelo Ford Maverick Híbrida 2024, completamente fabricada en Hermosillo, Sonora, luego de su llegada a Sudamérica por importación a comienzos de 2023.


Por su parte, Tesla, el líder norteamericano de la producción de automóviles eléctricos apostó por Nueva León y anunció la construcción de una Gigafactory en Monterrey para el armado de sus vehículos.


Se estima que podría empezar a funcionar en 2026 o 2027 de acuerdo con sus proveedores.


Great Wall Motors (GWM) también aparece en el panorama con el anuncio de una planta de ensamble de vehículos eléctricos durante este año.


Lo mismo sucede con Volkswagen (VW). La automotriz invertirá 942 millones de dólares en su planta de Puebla para la creación de un centro estratégico de electromovilidad, con el objetivo de impulsar el ensamble de autos eléctricos e híbridos y fortalecer a la región de Norteamérica.


Es un hecho que Perú está buscando inversionistas para producir vehículos eléctricos. El ministro de Economía y Finanzas de ese país anunció que buscará ensamblar vehículos eléctricos en el Terminal Portuario de Chancay que está próximo a inaugurarse.


En esa línea, los nombres que más resuenan son XIAOMI y BYD. De hecho, la primera mandataria de Perú se encuentra en China para reunirse con importantes empresarios.


El foco está puesto en sí buscará atraer nuevas inversiones y acuerdos bilaterales en materia de electromovilidad, como la actualización del Tratado de Libre Comercio, para convertir al país en un punto neurálgico para la cadena de valor del vehículo eléctrico.


Brasil se posiciona como un mercado interesante para inversiones chinas, ya que podrían distribuir vehículos eléctricos en la región sin pagar aranceles.


A finales de 2024 y principios de 2025, BYD confirmó que fabricará los modelos eléctricos Dolphin, Dolphin Mini, Yuan Plus y el híbrido Song Plus, con casi 150.000 unidades al año.


Por otro lado, Great Wall busca producir en una planta ubicada cerca de San Pablo antes del fin de este año.


Este año, el Gobierno de Brasil impuso aranceles del 10% a las importaciones de vehículos eléctricos, y aumentarán hasta el 35% para 2026.


De la misma manera, para exportar automóviles fabricados en Brasil a otros países latinoamericanos sin aranceles, los productores necesitan obtener aproximadamente la mitad de sus componentes en la industria local.


Tanto BYD, como Great Wall, se encuentran ante el desafío de importar desde China para su posterior ensamblaje en Brasil.

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